La Junta de Gobierno del Colegio Profesional de la Educación de Madrid, ante los acontecimientos que se están sucediendo en el comienzo del curso escolar 2011/2012, desea hacer pública la siguiente declaración institucional:
1 La Junta de Gobierno pide que, aunque la evolución económica por la que atraviesa nuestro país requiere medidas de ajuste y reducción del gasto, la educación sea considerada no como un gasto sino como una inversión de futuro. Para lograr el cambio de modelo productivo es preciso un sistema educativo puntero y de excelencia, objetivo al que no contribuyen los mencionados ajustes. Quiere también, resaltar la delicada situación económica en la que se encuentran las universidades madrileñas.
2 Ruega a todos los que participan activamente en la Educación, desde la Administraciones educativas hasta los profesores, sin olvidar a los alumnos y sus familias, que sepan estar a la altura que exige la difícil coyuntura actual.
3 Por ello, y como ha venido haciendo en los últimos años, solicita de los partidos políticos, organizaciones sindicales y medios de comunicación el esfuerzo, la buena voluntad y las renuncias que sean necesarios para alcanzar un gran Pacto de Estado en el ámbito educativo. Y considera que, si ha sido posible para la reciente reforma de la Constitución, debe ser también posible para superar los enfrentamientos que dañan a nuestra profesión.
4 Lamenta que, de nuevo, la Educación, en este caso la pública, se convierta en campo de conflicto y no en lugar de encuentro y consenso.
5 Lamenta, también, todo tipo de ajuste de presupuestos, redistribución de recursos o plantillas que, con toda seguridad, no son beneficiosos para la educación madrileña.
6 Recuerda que los profesores de la enseñanza pública y privada concertada ya hemos contribuido a las medidas para hacer frente a la crisis económica general con dos sucesivas reducciones de nuestro salario, del 5% y el 2´5%, realizadas por el gobierno central en el pasado año.
7 Confirma que los profesores madrileños estamos dispuestos a seguir apoyando las medidas para superar la profunda crisis en la que llevamos inmersos demasiado tiempo, con una altura de miras que pedimos a todos los implicados. De hecho los profesores de la enseñanza privada y privada concertada, tanto de primaria como de secundaria, ya impartimos entre 23 y 25 periodos lectivos directos a los alumnos, y realizamos otras actividades que resultan imprescindibles en la práctica docente con unos salarios nada acordes con las responsabilidades sociales que nuestro trabajo comporta.
8 Considera que el aumento de 18 a 20 periodos lectivos semanales, que se pide a los profesores de la enseñanza pública de Secundaria, no es la causa principal de las cuestiones suscitadas. Los profesores de este sector tenemos el compromiso, por norma, de 18 a 21 periodos en secundaria, y de 25 en primaria, y no hay problema para cumplirlo. De hecho, en las Instrucciones del pasado curso ya se incrementó el número de clases y se aceptó con la profesionalidad requerida. Por ello sería una falacia transmitir a la opinión pública, que a menudo confunde periodo lectivo con jornada de trabajo, que ese es el único problema.
9 Considera que los ajustes anunciados, cuya primera consecuencia es la reducción de plantillas, en especial de profesores interinos, sí constituyen un problema, en la medida en la que, por ejemplo, pueden reducir los necesarios desdobles en algunas materias como son los idiomas, aumentar de forma significativa el número de grupos y alumnos a los que atiende cada profesor, disminuir profesores de apoyo en los laboratorios, en Orientación, en Compensatoria e Integración. También, pueden afectar a las actividades extraescolares y complementarias, muchas de las cuales hacen que los centros sean especiales ya que constituyen un componente esencial de su clima educativo. Son la vida tras las clases: competiciones, excursiones, celebraciones, viajes con los alumnos dentro y fuera de nuestras fronteras, etc. En ellas los profesores no miden su horario, se entregan sin reservas para que los alumnos disfruten de oportunidades que sobrepasan a la pura docencia en el aula.
10 Por último, la Junta resalta que los profesionales de la Educación madrileños, tanto maestros como profesores y tanto de los sectores públicos como privados, seguiremos trabajando con la dedicación y profesionalidad que exige nuestra función y merecen nuestros alumnos: cuando entremos en las aulas, atendamos a los padres, preparemos nuestras clases, corrijamos exámenes, trabajos y actividades, y participemos en actividades de actualización de nuestros conocimientos y métodos, como esta ocasión en la que celebramos esta Universidad de Otoño.